Castillo de cartón para pintar. El castillo de los sueños de cualquier niño

¿Buscas horas y horas de diversión para tu pequeño? Pues en este castillo de cartón la diversión está asegurada.

castillo de cartón

A los más pequeños de la casa les encanta tener su propio espacio. Un refugio donde poder esconderse o donde poder pasar el rato jugando. Y si ese sitio es un castillo y además lo pueden pintar a su gusto… ¿El resultado? Su juguete preferido. Bueno aunque en realidad este castillo de cartón para colorear es mucho más que un juguete.

Este castillo de cartón garantiza horas y horas de diversión para los más pequeños. Se pueden divertir montándolo, pintándolo, por supuesto jugando con él  y convirtiéndolo en su refugio.

Esta casa de juegos es un castillo de cartón lleno de detalles que cautivaran a los niños. Tiene ventanas y puerta que pueden abrir y cerrar, incluso tiene chimenea y un pequeño dragón que les encantará.

El tamaño de esta casa – castillo de cartón es proporcional al cuerpo de los niños y les permite jugar dentro e imaginar historias. Aunque también puede ser utilizado como elemento decorativo en su habitación. Además cuando no lo usen se puede desmontar muy fácilmente para poderlo guardar sin que ocupe espacio.

Casa de juegos de Cartulina CABALLERO Pappspielhaus para Pintar Página de inicio Juguete Caja cartón
  • Casa de juguete de cartón liviano, fuerte y reciclable
  • La caja se arma ensamblando las partes y puede ser pintada y decorada de acuerdo al estado de ánimo
  • Fácil montaje y desmontaje
  • Tamaño armada (LxAxA): aprox. 78 x 67 x 99 cm
  • Juguete

 

Medidas del castillo armado : 78 x 67 x 99 cm

Material: cartón recicable

Edad: A partir de 3 años

 

Beneficios de la Casa – Castillo de Cartón

En primer lugar con esta casa – castillo para colorear los niños van a ver favorecida su imaginación y creatividad. No sólo podrán desafiar su imaginación al pintarla además podrán inventar mil historias que vivir en su propio castillo.

También mejora la coordinación de movimientos y la orientación espacial. Sobre todo en el proceso de montaje y “pintura” del castillo. En esa fase también se desarrollará su destreza y habilidad manual.

Con este castillo los niños vivirán millones de historias que les ayudarán a estimular su autoestima y le reproducción de roles.

Potencia la expresión verbal y de sentimientos.

Y lo podrán convertir en su refugio personal o en un lugar al que invitar a sus amigos.

Sin duda, todos hemos soñado con tener nuestro propio castillo en la infancia. Ahora es el momento de que hagamos los sueños de los más pequeños realidad.